Carta al director por Benjamín Alcázar, Director Secplan
Señor Director:
La Región del Biobío enfrenta una nueva emergencia. Los incendios forestales, en su mayoría intencionales, han afectado viviendas, equipamientos y redes de infraestructura crítica. El desafío no es sólo apagar el fuego, sino planificar y ejecutar una reconstrucción con enfoque territorial y criterios de resiliencia.
En Viña del Mar, más de 15 mil viviendas resultaron afectadas. Según datos del MINVU, se han asignado 2.584 subsidios y sólo se han entregado 87 viviendas. Esta cifra refleja la fragilidad institucional para responder con eficacia a catástrofes de esta magnitud.
No basta con decretar emergencia. Se requiere una estrategia de reconstrucción diferenciada, que considere los tiempos reales de diseño, evaluación y ejecución, especialmente en zonas rurales o de interfaz urbano-rural.
¿Tienen los municipios las capacidades necesarias? ¿Estamos articulando bien a los distintos niveles del Estado?
La emergencia no termina con el último foco extinguido. Si no abordamos con urgencia la planificación post-desastre, la incertidumbre se instala, y con ella el abandono.
Benjamín Alcázar Polidori - Arquitecto Urbanista, Director de SECPLAN,
Municipalidad de Curanilahue